César Alberto Alarcón.- En días recientes tuve algunos inconvenientes con mi acceso a la banca on line, el problema se agudizó cuando una mañana requería con urgencia realizar una transacción electrónica y mi cuenta fue bloqueada “por razones de seguridad”.

Como era de suponer decidí comunicarme con la institución financiera por teléfono, donde pese a la buena atención del operador y su disposición a resolver mi dilema, el requerimiento no fue solucionado, pues tenía que dirigirme a una sucursal bancaria para actualizar datos.

Entre la urgencia de utilizar la banca electrónica y mis ocupaciones cotidianas, no me quedó otra opción que ir al banco donde el vigilante me informó que no contaban con línea, debido a que se cayó el sistema desde la primera hora en todo el país, eso explica la tardanza de la operadora en asignar a un ejecutivo de atención y la lentitud de la página al ingresar al portal web.

A fin de cuentas, en la agencia tampoco fue resuelta mi problemática y tuve que esperar dos días para que fuese solucionada.

Una vez solventado este inconveniente quise reflexionar sobre el tema, y encontré que la clave para tener un país eficiente y productivo consiste en la buena atención y la capacidad que tiene cada uno de los funcionarios públicos en resolver los problemas del ciudadano, usuario, cliente o beneficiario de un producto o servicio.

Es el deber de los funcionarios públicos de los entes gubernamentales o de índole privado garantizar la buena atención a todo el público y, de este último, velar por el cumplimiento de las normas y respetar a todos aquellos quienes deben su trabajo al trato colectivo. Hacer país es un trabajo reciproco, en conjunto, entre todos.

Si quieres una mejor Venezuela, lucha por un mejor servicio al cliente y vuelve tu ciudadanía un ejercicio cotidiano.

César Alberto Alarcón

Estudiante de Comunicación Social

alarcon-blanco@hotmail.com 

SIN COMENTARIOS

Dejar una respuesta