La Psoriasis se manifiesta con la aparición de placas rojas y escamosas, que en muchos casos producen picazón, y se localizan en manos, pies, codos, rodillas, zona baja de la espalda o cuero cabelludo. En ocasiones, la dolencia puede presentarse acompañada de cuadros articulares, que llegan a inmovilizar al paciente en cama y afectan otros sistemas del organismo.