A quien Dios se la da, San Pedro se la bendice

Eugenio y Julito eran dos amigos de infancia. Al terminar la primaria, unos nos fuimos al Liceo y otros a la Escuela Técnica de la ciudad de Trujillo. Los referidos amigos...

Llegaron los Maracuchos

¡Llegaron los maracuchos! Era una expresión de advertencia en épocas de vacaciones escolares. Hábida cuenta, que se entendía en la época de los sesenta como la llegada de familiares que habían...

Maracuchos carroñeros

Lo recuerdo como ayer, siempre nos íbamos los fines de semana las "Llanadas de Monay" ubicadas en el municipio Pampán del Estado Trujillo, sitio muy propicio para disfrutar la vida del...

Mi padrino berraco

Saúl Briceño.- A todos cuando somos niños nos seleccionan un padrino, algunos por honorables, otros por prestigio; así decía Checame al recordar a su atípico padrino, que tenía fama bien ganada...

El sombrero de mi padre

Luis Chafardet.- Visitando la Tumba de mi Padre, comencé a leer partes del libro "El Arte de Combinar el SI con el NO", del escritor venezolano Ricardo Bulmez. Me llamó la...

Yo estuve allí

Saúl Briceño.- Yo lo vi, lo viví, estuve allí. Los tres eran mis amigos, juntos vivimos historias de todos tipo, como le sucede a la mayoría en su juventud. En sus aventuras,...

Mi querido Locoliche

Locoliche llega a mi vida desde la propia concepción de mi ser, y junto a mi madre han sido los pilares de todos mis triunfos obtenidos durante el correr de mi...

Mi viejo, mi querido viejo

      Mi viejo, mi querido viejo. Sus manos muestran los signos de los años vividos y el trabajo arduo del día a día. Sus canas son destellos plateados que...

El plañidero mayor

La cultura de las plañideras es muy antigua. A ellas se les pagaba por llorar en el entierro de una persona. Aquí en Villa de Cura, hubo un muchacho (Aníbal) que...

La muerte de Fucho

Cuando nos enteramos que habían asesinado al compadre Fucho, todos corrimos a buscar a su viuda para darle el pésame de rigor, sin tener la menor idea que tendríamos tantos problemas...