Allá los espero

En eso de hacer negocio con los muertos, se ven las diferentes trampas que utilizan los vivos para obtener ganancia. Les voy a contar una situación vivida en un barrio donde...

Un Lebranche en el Río Guaribe

No hay momentos más hermosos que recordar nuestra infancia. Hace pocos días saboreando un pescado frito preparado por mi querida madre Rosa Modesto, llegaron a mi mente aquellos inolvidables días cuando...

Pasa en la vida, pasa en películas

La vida era un jolgorio, un estallido de petardos y lluvia de papelillos con serpentinas, era la viva imagen de un final feliz de película donde las sonrisas y el brillo...

El huracán se acerca a su terruño

Eran las últimas horas de la tarde, de un día nublado, de un año de esos en que la temporada ciclónica se hace activa y violenta. La isla de Cuba, enclavada...

El papá de Ichitaro

El papá de Ichitaro era un japonés comerciante que importaba todo tipo de radios, televisores y artefactos eléctricos, para venderlos a buen precio en una tiendita que tenía por el centro,...

Aquí tuvimos momias, también

Recientemente unos arqueólogos egipcios hicieron un escándalo porque consiguieron con una nueva tecnología que usa GPS unas 10 momias y se presume que pueden llegar a 30, además de documentos y...

A quien Dios se la da, San Pedro se la bendice

Eugenio y Julito eran dos amigos de infancia. Al terminar la primaria, unos nos fuimos al Liceo y otros a la Escuela Técnica de la ciudad de Trujillo. Los referidos amigos...

Llegaron los Maracuchos

¡Llegaron los maracuchos! Era una expresión de advertencia en épocas de vacaciones escolares. Hábida cuenta, que se entendía en la época de los sesenta como la llegada de familiares que habían...

Maracuchos carroñeros

Lo recuerdo como ayer, siempre nos íbamos los fines de semana las "Llanadas de Monay" ubicadas en el municipio Pampán del Estado Trujillo, sitio muy propicio para disfrutar la vida del...

Mi padrino berraco

Saúl Briceño.- A todos cuando somos niños nos seleccionan un padrino, algunos por honorables, otros por prestigio; así decía Checame al recordar a su atípico padrino, que tenía fama bien ganada...