Confesionario de las lavanderas

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En el municipio Trujillo, hubo por los años 40 unos sitios públicos denominados “Los Lavaderos”, ubicados en la avenida Cuatricentenaria, frente al Country Club de Trujillo; este lavadero tenía techado, y se alimentaba por una corriente de agua proveniente del río Castán.

La función de estos lavaderos, aparte de lavar ropa y otros utensilios, era reunir en este espacio público a las mujeres pueblerinas para hablar y comentar cualquier noticia o acontecimiento que ocurría en el pueblo o en sus alrededores.

En dichos lavaderos nacieron expresiones muy usadas en el argot popular: “lavar los trapos sucios”, en relación a tratar asuntos o críticas a alguien pero en familia, entre los mismos para evitar la difusión malsana.

También, era muy común entre las lavanderas la expresión: “hay ropa tendida”, para referir que no se podía hablar de cierto asunto delante de una persona chismosa o ante la presencia de un niño.

Se cuenta que en ese “lavadero” había dos hermanas terribles y temidas, que se hicieron famosas con el remoquete de “Las Bacinillas” por los gestos poco femeninos y su descomposición al hablar, eran peculiarmente altaneras.

Un día, con motivo de un matrimonio entre ricos, llegó el cura del pueblo muy apurado a mandar a lavar tres sotanas con el par de féminas. Éstas cumplieron su cometido, pero al colocar dichas prendas a secar, pasaron las horas de pleno sol y las sotanas nada que se querían secar.

El cura de origen canario, todo fúrico se lleva sus sotanas mojadas y estando en el “púlpito” quiso sacarse la espina y a manera de sermón dijo: “¡y no hagan como las lavanderas que mojan la ropa pero no la limpian!”-.

Dentro de los feligreses regañados estaban María Cañaña y la Tusa, quienes sintiéndose aludidas en la afrenta del cura le ripostan en coro:

-¡Señor cura! Nosotras las lavanderas le sacamos el sucio a las sotanas, pero no los pecados.

Saúl Briceño

saulbrifer2011@hotmail.com

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Soy Trujillano,educador,oriundo del municipio Trujillo, he vivido toda mi vida en el barrio " ALAMEDA RIBAS" CONSIDERADO EL " BALCÓN DE TRUJILLO" un hacedor permanente de mi hoja de vida simpre al servicio de la solidaridad fraterna que distingue al andino, soy directo al manifestar mis posiciones ante los embates de la vida, respetando las opiniones de los demás, creo en el ser humano por ser creación de DIOS, simpre reconociendo que somos imperfectos, que uno no más que el otro, lucho contra esos fantasmas que aniquilan el espíritu, me aterra el conformismo, no vine al mundo a ignorar el valor de la vida habiendo tantos caminos para transitar frentes donde podamos dejar pequeñas huellas que alegren la vida a nuestros semejantes.me gusta la lectura donde abunde la metáfora y la prosa, soy cuenta cuentos, escribo cuentos y relatos breves sobre la cotidianidad da la urbe, de sus personajes, humanizo personajes que a diario ironizan la hipocresía de esta sociedad descompuesta. Admirador del ya desaparecido periodísta Kotepa Dlgado de quién recuerdo una frase maestra " ESCRIBE QUE ALGO QUEDA" Orgulloso de ser Venezolano.

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