Tenía 13 años y pensaba; caminaba solo alejándose del lugar donde debía estar y pensaba. Hablaba en voz baja con él mismo o con otra persona que era él o no.

Una cuadra, dos, tres, cuadras y ponía cada vez más distancia. A momentos sentía que tenía que volver y entrar, aunque no quisiera. Luchaba dentro de él, siempre se desarrollaban luchas dentro de sí y terminaban disipándose mientras él dejaba que ese otro (porque había otro) que escuchaba las conversaciones y las discusiones, hiciera lo que creyese mejor.

Terminaba la mañana y venía la tarde, que lo encontraba sentado y escribiendo, leyendo y pensando. Poco antes de finalizar la tarde guardaba sus cuadernos y sus libros y volvía a su casa, pensando.

Dennis Rodríguez

ensel69@gmail.com

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