De la propia boca de aquel hombre, sabio y canoso; que ya con bastón andaba y decía con orgullo “como una hermosa negra barloventeña cautivó a ese carnicero, peleón y mujeriego de esos tiempos.
Eran muy felices, tanto así, que duraron medio siglo casados y un poquito más:De esa hermosa unión nacieron sus cinco hijos: cuatro hembras y un hombre.
Como solía decir el varón cuando preguntaban: – ¿Parece mentira que ya no estén y cuánta falta nos hacen a todos?.
Dejaste cinco hijos y veintiún nietos y a la espera del o de la nieta número veintidós, que no pudieron conocer, pero que desde el cielo se, que se gozan de esta dicha, que sentimos hoy-
Con nostalgia no podemos dejar de recordarlos con cada una de nuestras vivencias. Cuanta falta hacen tus cuentos, que repetías y repetías una y otra vez, y el olor de tu comida mamá; que a veces sin mucho aliño, quedaban tan divina. Fueron los mejores padres del mundo y jamás nos cansaremos de darle gracias a nuestro dios del regalo y el privilegio.

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