Mi encuentro con los libros

0
209

No siempre fui un lector empedernido. Confieso que en la primera etapa de mi vida me fastidiaba leer. Mi promedio de notas de bachillerato en castellano, habla por sí solo de esa época, doce puntos. Reconozco que para poder empezar a valorar la lectura, primero tuve que volver la mirada hacia mi mundo interno, fue cuando comprendí que todo empieza por uno mismo.

Las primeras veces realmente no leía, sólo pasaba la mirada por los libros, pero al intentar parafrasear el material no era capaz de recordar lo que supuestamente había leído. Mentía a los demás, pero realmente el engañado era yo mismo, sin embargo, seguí revisando diversos tipos de materiales y sin darme cuenta, fue operando en mí un proceso de transformación. Empecé a ver el mundo de otra manera. La lectura efectuó en mí un cambio significativo, gracias a Dios que no fue al estilo Alonso Quijano, que se terminó convirtiendo en Don Quijote de la Mancha.

Poco a poco fui entendiendo que la lectura es una magia maravillosa, que estimula la imaginación y nos permite descubrir nuevos mundos, sin necesidad de desplazarnos físicamente hacia ningún lugar. Nos da el maravilloso don de poder conversar con los diversos autores que han marcado huella en la literatura universal. Descubrí el privilegio de hablar con William Shakespeare, Miguel de Cervantes, Pablo Neruda, Rubén Darío, Rómulo Gallegos y Andrés Eloy Blanco, entre otros admirados autores.

Más adelante sentí la necesidad de escribir, y en esta oportunidad descubrí que todos tenemos algo qué decir, sólo hay que saber contarlo. La vida de cada ser humano conlleva una maravillosa historia, el asunto es aprender mucho de la lectura, para luego poder ser capaz de sumergirnos en el mundo de la escritura.

Ramón Figuera

ramonfiguera@hotmail.com

SIN COMENTARIOS

Dejar una respuesta