Ismerly Puerta.- La situación del país es un ejercicio de creatividad para todos, y la alimentación de nuestros seres queridos, sean humanos o con patitas, es un momento diario por el cual muchas familias pasan.

Lo fundamental es aceptar que este ser vivo, que nos acompaña en casa, sea perro o gato, es otro miembro de la familia y aunque no puede hablar, si el tuviera la oportunidad de hacerlo le diría a su familia que desea estar con ella en los buenos y malos momentos, y prefiere comer poco pero mantenerse en ese hogar lleno de amor, caricias y bondad, antes de estar en la calle fría, y condenado al maltrato que irremediablemente lo llevará a la muerte.

Antes de abandonar a tu mejor amigo excusándote de los problemas del entorno, piensa e imagínatelo en las calles, solo y a merced de la maldad mas grotesca que existe, sin una mano amiga que lo pueda salvar. Te pregunto, ¿quieres tanto a tu amigo como para regalarle este destino?.

Es más fácil buscar alternativas de alimentos más económicas, recoger sobras de comida en las casas vecinas, de familiares y amigos, antes de condenarlo a la muerte lenta de las calles.

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