04:55 p.m. | 12/07/2012 |
Reportado por: Miguel Rincón
¿Cómo mirar a los ojos a la persona que amas y decirle adiós?
Sí, fue una tarde en que la abrazó fuertemente, la vio a los ojos y le dijo adiós… cuando aquel joven participó en la Segunda Guerra Mundial el ruido de las explosiones le quitaban la audición por un par de horas, el pensaba que no sobreviviría entre tantas detonaciones de bombas, balas y más; pero no lo mantenía de pie sólo el defender su entorno para que todo cesara, el único sueño que lo mantenía en pie era regresar a su hogar para ver a su amada. Después de un tiempo en que todo pasó y el caos se convirtió en calma, regresó a su hogar y sólo encontró ruinas y las fotos blanco y negro bañadas en balas; su corazón a pulsaciones extremas se quebrantó y su memoria sólo pensaba: ¿Cómo mirar a los ojos a la persona que amas y decirle adiós?, su esperanza estaba sobre el suelo, pero una mano tocó su hombro, su esposa pasó escondida todo el tiempo en un cajón con panes y una pequeña vasija de agua sabiendo que su amado volvería a buscarla. Cuando el amor se hace grande persiste a cualquier adversidad, y al terminar de contarme me dijo: -No te conformes con mirar a la persona que amas sino en amarla, luchar por ella y no decirle adiós. Adiós es una palabra efímera y más allá de donde estés siempre está algo inquebrantable: el amor. Contado por un anciano sobreviviente de la segunda guerra mundial y que prevalece en mi memoria como un cuento de lucha constante por tus sueños y por aquella energía convertida en fuerza capaz de transformar los pensamientos a una realidad.