05:23 p.m. | 22/05/2012 |
Reportado por: Luis Durant
Al gato hidráulico lo envenenaron
Hace ya algunos años, en un pueblo del sur del estado Aragua, vivía y como en casi todos los pueblos, un brujo. Una mañana el mecánico del pueblo fue asaltado en su taller, el hombre tenía cinco hijos y al verse despojado de una importante herramienta de trabajo como el gato hidráulico, que es indispensable para trabajar la mecánica, y como cabeza de hogar el pobre hombre estaba desesperado y no hallaba qué hacer, entonces por recomendación de un compadre, quien le habló del brujo Domingo, muy reconocido en la zona por sus habilidades para encontrar objetos perdidos, lo fue a visitar para consultarle sobre el paradero del “gato”.
Aquella mañana bien temprano el mecánico fue a consultarse con el brujo Domingo, y entre humo de tabaco, esencias y caracoles el brujo le pregunto:
-¿Qué lo trae por aquí?
El hombre muy ansioso le responde.
-Vengo a que me diga donde fue a parar mi gato.
El brujo muy efusivo y sin esperar que el hombre le terminara de explicar le responde como en un trance.
-No lo busque más a ese gato lo envenenaron.
Lo que no sabía el brujo era que no se trataba de un animal, sino de un gato hidráulico.