02:32 p.m. | 15/07/2012 |
Reportado por: Ezequiel Tomás Hernández Sarmiento
El escondite de Ezequiel
Casi todos los domingos visitamos a la abuela, mi mamá, mi papá y mi hermanita Valentina nos reuníamos y pasábamos todo el día hasta la noche que regresábamos a casa.
Un domingo de tantos llegada la noche me escondí detrás de una planta bien frondosa que hay en el jardín de mi abuela y sabía que allí no podían verme fácilmente, mi mamá me llamó varias veces "Ezequiel ven a recoger tus juguetes que nos vamos", y yo escondido calladito, todos me llamaban y yo seguía callado. Empezaron a buscarme con angustia después, tocaron a donde los vecinos y recorrieron todo el sector junto a mi papá. "¡Ezequiel se perdió, se lo robaron!, ¿pero cómo si estaba hace poco aquí?".
De eso pasaron 20 minutos hasta que salí de mi escondite ante el asombro y lágrimas de todos, se alegraron, me abrazaron, pero mi papá me regañó fuerte. Le prometí no volverlo hacer.
Ya han pasado 2 años, ahora tengo 7 y cada domingo que voy a casa de mi abuela veo la mata, pero no tan grande como antes porque mi abuela la cortó.
Ezequiel Tomás Hernández Sarmiento.
7 años.
ger459@hotmail.com