04:09 p.m. | 13/05/2012 |
Reportado por: Amadeo Losada
Kandra
Por esas casualidades de la vida, conocí una de esas chicas que son “Oscuras”, tan oscuras que tratas de ver hacia dentro de ellas y sólo logras ver como se va consumiendo un cuerpo en un abismo donde la luz tiene prohibido entrar.
Sólo me bastó sentarme a su lado, para ir comprendiendo su existir, como torrente iba entrando en mi mente toda la vida de aquel ser miserable, pero no miserable por su sufrimiento, sino miserable por que buscaba el sufrimiento de los demás y peor aún, el sufrir de sus seres más cercanos y queridos.
Aquella tarde, era una de esas tardes de principio de abril, cuando la primavera hace uso de su mejor gala y embellece todo con su presencia, el aire estaba fresco, el sol iluminaba tenue la puesta del día. Sólo a mi se me ocurriría sentarme en aquel banco, que rodeado de un halo gris, te insinuaba que siguieras de largo, que ahí sólo encontrarías la desolación y el abatimiento, pero no, terco, y con la curiosidad dada por mi don, quise averiguar el por que de tanta tiniebla y es aquí donde empieza mi relato.
Me senté al lado de aquella chica, sin mediar palabra alguna, aquella oscuridad se abrió a mi, ella se dio cuenta y dejo salir todo aquello que la enorgullecía, su maldad plena me invadió y su historia se me dio a conocer. Este ser fue cultivando un resentimiento desde muy pequeña en contra de sus padres, achacándoles a ellos la culpa de su obesidad, desde temprana edad fue una de esas niñas a las que sus amiguitos del colegio se mofaban de ella por ser “Gordita” y a causa ello sufría mucho, jurándose venganza en contra de quien ella creía los culpables de su desdicha, sus padres.
Así fue creciendo y sumando a su corta edad cualquier cantidad de vicios y malas conductas para arruinar la vidas de sus padres, a la edad de trece años ya consumía marihuana y había perdido la virginidad a manos de un indigente que vivía debajo de unos de los puentes aledaños a su hogar, ella lo había escogido, quería que ese momento fuese el peor momento de su vida y que nunca lo pudiera olvidar, y lo consiguió ese episodio marcaría para siempre su vida y la de sus padres.