10:21 a.m. | 25/05/2012 |
Reportado por: Luis Durant
la maldad siempre se rinde ante la bondad
La maldad se rinde ante la bondad
En Las Guacamayas, estado Aragua, vive mi abuela, una mujer luchadora y muy conocida en el pueblo por ser de buen corazón, todo el que va a su casa algo le ofrece, “una tacita de café, una arepita” y esto lo ha hecho toda su vida. Es tanta su bondad que un buen día unos hombres (como cinco) con mal aspecto y armados con pistolas y machetes se acercaron a la casa, su reacción fue sorprendente… les pregunto que para dónde iban y qué buscaban, uno de ellos le dijo joyas y dinero, ella muy serena y con una sonrisa les contestó aquí no hay nada de eso, lo que les puedo ofrecer son unas arepas con leche que acabo de preparar. Los hombres con bastante hambre comieron y muy agradecidos se marcharon sin tocarle un cabello, era tal su agradecimiento que se conmovieron hasta arrepentirse de lo que habían hecho, dejándole todos los objetos que habían robado.