05:42 p.m. | 25/04/2011 |
Reportado por: Bruno Ortega
Los gritos del santo silencio
Empezando el siglo XXI, vivía yo alquilado en el piso 4 del bloque 1 de la Quebradita, tenía amistad con las muchachas del bloque y sus alrededores, ocasionalmente salíamos a divertirnos sanamente. Ese jueves, antes de iniciar la Semana Santa, la dueña del apartamento me comunicó que se iría de viaje con su hijo aprovechando el asueto de la semana mayor, y entonces quería que en la noche le pasara el cerrojo a la puerta principal. Aquella noche llegué y efectivamente no había nadie. Como tenía que trabajar el viernes, opté por dormir temprano y embarqué a unas de mis amigas. Le pase el cerrojo a la puerta del apartamento y me fui a la cama. Avanzada la noche, entre mis sueños comencé a oír que me llamaban, mi nombre se oía como un coro, en un momento creí soñarlo, luego entendí que efectivamente si era mi nombre, y el dueto continuaba gritado: Bruuuunoooo, Bruuunooo, yo entre mi sueño recordé a la dueña, imaginaba que ella dormía en su cuarto y creía que ese episodio podría traerme consecuencias por el comportamiento de mis amigas, pero el sueño me tenía profundamente atrapado, por lo que me volteé y desde mi pensamiento les pedía que no me llamaran más. A las 5:00 am, al sonar el reloj, me desperté y fui directamente al baño, al caminar por el pasillo ví la puerta del cuarto principal y estaba cerrado. Al salir, camino a mi cuarto oí el timbre de la calle, el cual era casi imperceptible, sonaba como un grito de un enfermo de amigdalitis. Me pareció extraño que alguien viniera a esa hora a tocar el timbre, entonces caminé hasta la puerta e intente mirar por el ojo mágico, no ví a nadie, entonces abrí la puerta y encontré la verdadera razón de mi extraño sueño. Ahí estaba la dueña del apartamento con su hijo agachados los dos debajo del helecho que adornaba la entrada, resguardándose del frío y ocultándose de la mirada chismosa de los vecinos. Al verme, me dijo: nos cansamos de llamarte y no atendiste, tuvimos que meternos acá. Mi madre!!!! Pensé ahora si es verdad que me van a votar.