03:03 p.m. | 15/07/2012 |
Reportado por: Eric García
Mis hijos y la niña del Metro
Mis hijos y la niña del Metro
Había pensado escribir algo sobre Ericka, Joan y Mariana. Aunque no son tan niños con sus 23, 21 y 20 años para mí siguen siéndolo. Mil cuentos y anécdotas pasaron por mi mente. Era domingo 06 de julio del 2012 iba al terminal de La Bandera, vía Tren - Metro a comprarle los pasajes para viajar a Coro donde estudian actualmente. Opté escribir sobre El Rey León, la película que un solo día vieron 8 veces hasta que el antiguo VHS se recalentó y se negó a seguir funcionando. Días después siguieron viendo la misma película, en una de esas los acompañé, noté que Joan en plena película salió corriendo de la sala, Ericka se hizo la dormida, mientras que Mariana se tapó la cara con un paño. Era la escena donde un león bandido mataba al papá del Rey León. Posteriormente me dijeron que más o menos repitieron la película unas 30 veces y sólo la primera vez vieron cuando mataban al papá de El Rey León. La escena les causaba mucha tristeza.
Los domingos usar la línea 3 del Metro no es tan complicada. Estación La Bandera, del vagón salimos 5 personas, delante de mí una señora con su niña. Al salir la niña dice “gracias señor Metro”, la mamá le jala el brazo. Al pie de la escalera mecánica antes de subir la niña en tierna voz insiste “cuídate señor Metro”, otro jalón de brazo. Mientras partía a la siguiente estación la niña se despedía del colectivo diciéndole “que Dios te cuide Metro”, le dan un tercer jalón inmediatamente reaccione gritándole “señora no maltrate a la niña”. Me señaló con el dedo índice “ella es mi hija”. Seguidamente reduje el paso con la intención de que la señora se alejase y así evitar alguna discusión, al final ella me buscó y me dijo con cierto dejo “discúlpeme señor”. Le sonríe, por la Nueva Granada caminé hacia el Terminal. Ellas caminaron en sentido contrario.
Aquella niña tenía algo encantador, no es fácil explicar su sencillez, su ternura y su dulce inocencia que se entiende en la misma sencillez, ternura e inocencia de mis hijos cuando eran niños no solo con El Rey León sino en las cientos de vivencias que guardo en mi memoria
Eric García
geric_2005@yahoo.es