04:44 p.m. | 18/04/2012 |
Reportado por: Juan Esqueda
Nunca más abril de 2002
Los aciagos días del golpe de Estado de 2002 nos enseñó que en realidad éramos prisioneros de los medios de comunicación de la derecha, pues el golpe de Estado contra el presidente Chávez no hubiera tenido el efecto que tuvo sin la participación tan activa de las televisoras privadas; así como también de muchos de los diarios y emisoras de radio, claramente identificados con sectores que se oponían y aún se oponen al gobierno. Dichos medios no son más que el instrumento que usa el imperialismo para penetrar en las masas y dominarlas a su antojo. Nuevamente el imperio usa a unos de sus peones sobre el tablero quizás sea el más servil y más celoso protector de sus intereses me refiero la oligarquía criolla. Que unida a los medios privados quieren mostrar nuevamente que Chávez es un dictador, con esta mentira buscan confundir a nuestro pueblo y lanzando este mensaje al exterior buscan aislar internacionalmente a Venezuela. Los acontecimientos de abril de 2002 demostraron aquel momento que el golpe no fue una decisión propia de los opositores fue un tirón a uno de los hilos que hala el titiritero del Norte para que la marioneta se mueva según sus deseos, todo está claro necesitaban una excusa para aplicar la siguiente fase de su plan la intervención militar, que a la final es donde se apoya la falsa diplomacia de los Estados Unidos con su enorme capacidad para matar y que durante muchos años le ha permitido humillar, chantajear, masacrar a una larga lista de pueblos, llevando tristeza dolor y muerte. Estuvimos, pues, ante un golpe mediático el día 11 fue oscuro, pero ya el día 13 salió el sol. El pueblo habló. Y habló fuerte “Queremos a Chávez”. Desde que llegó la revolución hablamos más fuerte y le decimos a quien sea las verdades. Chávez es nuestro portavoz, es la voz de nuestra esperanza, es el grito estridente para los oídos de los opresores, la pesadilla de los neoliberales, de aquellos que se desviven por amasar riquezas sin importarles la miseria de los pueblos.
¡Nunca más abril! Viva el comandante, viva nuestra patria libre, soberana y buena.¡Viviremos y venceremos!