10:36 a.m. | 13/07/2012 |
Reportado por: Freddy Pardo Roldán
Orejitas
"Orejitas",Orejiiitas",venga pa'cá. Así me llamaba mi papá cuando se traía entre manos algo bueno para mí;ya yo conocía el tono. Entonces venía la pregunta: "Orejitas",¿cómo se llamaba mi mamá?.Y yo contestaba: Guillermina,papá. Ajá Freddy,y me tiraba un "cachete", o sea,un fuerte de antes,Bs 5, pues. Y yo con 5 bolívares iba al cine,compraba cualquier cantidad de dulces,llevaba algún amigo o compraba suplementos y me quedaba plata. Esa era una de las formas de mi viejo de enseñarme los valores familiares;conociendo mis orígenes y los nombres de mis antecesores. Otra forma era dándome cada noche una novela,de la cual yo debía leerme "algo",para discutirlo al día siguiente;si nó me castigaba,como debe ser,levemente,pero me castigaba.Le escuché una expresión rusa: "El padre que no reprende a su hijo,tendrá un criminal en su casa" y eso se cumple.
Al pasar de los años,"Orejitas" creció, no mucho, pero creció lo suficiente para comenzar a instruirse,entiéndase esto muy bien,no educarse,pues la educación ya la traía de la casa,gracias al fuerte carácter de mi padre, exedecan del Gral. J. V. Gómez y a los suaves modales de mi madre. Bueno, pasó el tiempo y Dios me bendijo con cuatro hermosas niñas,lo cual trajo a mi vida una gran alegría y la oportunidad de transmitirles la educación y valores que mi padre me transmitió a mí. Sí debo mencionar vivencias, no podría, pues son muchas, especialmente cuando uno solo tiene hembras; cuanto cariño y peleas entre ellas por ver quién me atendía mejor. Sí recuerdo muy bien cuando las llamaba por separado y les decía: "Tú eres la mas bonita, pero no se lo digas a tus hermanas". Él solo verle las caritas me hacían pensar que valió la pena traerlas al mundo. Hoy me siento tranquilo cuando recuerdo al viejo, como me dicen a mí ahora, pues yo le hice sentir que lo respetaba y quería. De mis hijas no espero menos y sé de corazón que ellas copiarán a su abuelo Guillermo. Pensemos hoy en Dios Padre,en Simón Bolívar.