08:15 p.m. | 15/06/2012 |
Reportado por: Jaime Ramírez

Ramón, el rey del carro y su mediecito
Este cuento se remonta a los años sesenta cuando en su mayoría se festejaban los carnavales en las plazas de Caracas y entre sus disfraces más populares estaban las negritas con sus voces en comparsas: "A que no me ¡¡Conoces!! y de ellas su alegría. A Ramón, un pana de la infancia muy apreciado entre nosotros, le decíamos el “Rey del carro” porque tenía una chispa, de eso que llamamos la viveza del venezolano, ¡qué pana! Cuando veníamos Ramón y yo de la plaza Diego Ibarra del centro Simón Bolívar en el camino me pregunta Jaime ¿Tienes hambre?, le respondo ¡Sí!, bueno vamos a comer. Tú tienes real, le digo. No, dice Ramón, pero cómo hacerlo, no te preocupes vamos al Batacazo, me dice. Este era un negocio cerca, muy cerca, de la esquina de Padre Sierra, donde vendían mondongo, arepas y otros platos criollos. Entramos al local, este tenía un pasillo largo y la caja de pago casi en la entrada de la puerta, nos fuimos al final y nos sentamos y ordenamos la comida al mesonero, durante la comida Ramón me manifiesta: "Jaime vamos a pedir unas arepas para llevar". ¿Qué?, le digo. "No tenemos real y se me suben más al cuello. "No te preocupes, yo me encargo de eso tranquilo Jaime, cuando yo te diga que te pares lo haces y me esperas allá afuera, esto me puso más nervioso, pero esperé la orden. Al rato me dice: "Párate Jaime", y lo hago y el mesonero me increpa y dice: "Quién paga esto". Ramón sereno le dice al mesonero: "Yo pago, Chao Jaime"; nos vemos". Desde afuera comienzo a observar, desde el otro lado de la calle, por lo que pudiese pasar con Ramón si se lo llevaban preso para avisarle a su mamá de este hecho embarazoso y si pasaba algo con Ramón, luego Ramón lo veo en la entrada levantando los brazos como en señal de despedida y sale con una bolsa en la mano; nos encontramos y le pregunto cómo fue la cosa y Ramón comienza a explicarme la “hazaña”en un momento, "Tú me viste levantando los brazos en la caja de cobro, sí, bueno yo le dejo un mediecito en el plato de la propina de mesonero, cazo el tiempo, me paro voy hacia el cajero y cuando el mesonero me hace señas con los brazos yo le respondo igual, le digo con señas ahí está eso (la propina) y me responde listo haciendo señas con los brazos, yo igual listo con los brazos y me voy". le indico que: "Yo pensé que te despedías de la gente con un adiós". "Bueno eso hice jajajaja llévale una arepa a tu mamá y las otras pa' los chamos y nos fuimos jajaja agarrando el verdadero carro para la casa.
nota:esto no es un ejemplo a seguir travesura de Carnaval