12:26 p.m. | 21/07/2012 |
Reportado por: lizeth baptista

Un secreto en el closet
Usa franelas sin estampados, una talla mayor a la de él, para esconder su delgada figura. Pantalones oscuros con algunos rotos en las rodillas y bolso cruzado, son parte del atuendo cotidiano de Luis David para ir a la universidad. Un joven estudiante, con apenas 18 años de edad. Sus compañeros le tratan como el “sabelotodo” y para sus amigas es “La China”.
Los ojos achinados le brillan al entrar al aula, aún sabe que éste no es el lugar para “ser él mismo”, pero si para echar un ojo y estar cerca del chico “buenote” (él que lo tiene loco). Junta sus piernas al sentarse e inmediatamente ve a sus lados; observa que los demás hombres no se sientan así y acomoda la postura. Sus labios gruesos apenas dejan salir sus palabras, antes pensadas y bien moduladas, con un tono de voz fuerte para mostrar seguridad de su discurso.
“La China” actúa en base a su proyecto de vida. Tiene horario para su quehacer diario, al menos eso es lo que le hace creer a su familia. Al llegar de clase, se encierra en su cuarto y pasa horas allí. No se cansa de leer e investigar. Sus calificaciones son excelentes. Además piensa en cómo declarársele al chico de sus sueños; cree que ser “el casquito del salón” es la manera más efectiva para agradarle al muchacho (heterosexual) que ni siquiera voltea a mirarlo.
Solamente un par de compañeras de estudio lo conocen a fondo, ellas lo quieren mucho. – “Es cariñoso, leal y tiene sentimientos, como cualquiera de nosotros. Que él sea gay no implica rechazarlo, al contrario, debemos apoyarlos y entenderlos por tantas burlas que les hacen” expresan sus amigas.
Ser homosexual es el secreto mejor guardado de Luis, su otra vida, la que anhela, la que la sociedad rechaza y no acepta. Por ello, calla su verdadera personalidad. En ocasiones ha pensado en irse de este mundo terrenal. Se siente cansado por luchar contra el desprecio, así como les sucede a muchos de los jóvenes.