10:13 a.m. | 10/07/2012 |
El ferrocarril del Tuy es un cuento de nunca acabar
Reportado por: José Saturnino González
A finales de los años 90, comenzó en los Valles del Tuy un incremento significativo de construcción de Urbanizaciones. El gancho era el Ferrocarril. Las empresas ofrecían a “cinco minutos del ferrocarril”, otros a “10 minutos” y así sucesivamente. Todo giraba en torno a este proyecto. Ya en el año 1999 (diario El Mundo 05-02-1999) mostraba túneles y viaductos y un avance de la obra en 50%. En los años siguientes continuaba la expectativa del ferrocarril. El 28-03-2004 El diario Últimas Noticias titulaba “En 2006 el viaje a la capital será un paseo”. En uno de sus párrafos mencionaba “La zona necesita un sistema de transporte eficiente, rápido y seguro que le ahorre tantas penurias”. El 29-06-2006 otro diario mencionaba que el Ferrocarril “garantiza que están preparados para enfrentar una marejada de pasajeros” y que “Construyen 700 puestos de estacionamiento aproximadamente en las cuatro estaciones del sistema”. El 08-07-2006 otro diario publicaba, que la Cámara de Industriales de los Valles del Tuy pedían conocer cómo sería el proceso para el traslado “nuestros productos terminados a la capital”.
Al inaugurarse el sistema en octubre de 2006 despertamos de ese sueño o ilusión, primero porque el traslado era gratis, el que tenía y el que no tenía nada que hacer en Caracas comenzó a utilizar el ferrocarril y el desastre no se hizo esperar. El año pasado hubo una colisión de trenes y la estación de Cúa estuvo varios meses sin operaciones, demostrando que el personal del IFE no estaba preparado para estas contingencias. Sólo construyeron estacionamiento en Charallave Norte, la salida entre cada tren es de 20 Minutos (cuando no hay retrasos), los trenes fueron reducidos de ocho a cuatro vagones, afectando el traslado de pasajeros y el correspondiente desorden para abordar. El vagón de la tercera edad no es respetado. Las damas y niños son los principales afectados con los empujones, lesiones, peleas y todo tipo de insultos y la Policía Nacional no actúa para poner orden. La buhonería se ha instalado en los trenes durante los viajes. No existe ningún tipo de carga de productos a Caracas. Para salir del sistema hay que hacer otra cola, ya que los torniquetes de salida son insuficientes. En fin, abordar el ferrocarril es un trauma y un cuento que nunca termina.