Roczibely Carrasco.- Luis Ignacio era un niño muy travieso, le encantaba montarse arriba de los pupitres, no copiar en clases y siempre estaba más afuera del salón que adentro.

Ahora, en esta época de Navidad, nos tocó pedirles a los niños que hicieran sus respectivas cartas de navideñas. Muchos de ellos estaban emocionados, otros un poco consternados ya que por la situación del país, en cierta manera los desaniman.

Una peculiar anécdota es que vi a Luis Ignacio ese día como pensativo, algo distraído, al preguntarle qué le pasaba me dijo:

-No sé qué escribir, ya que mis padres me dijeron que este año no va a poder venir Santa a nuestra casa.

Al escuchar esto, s me puso el corazón como una pasa, pero me preguntaba el por qué quitarle la magia del sentido de la Navidad a seres que son inocentes y que obviamente al ser niños no entienden las cosas de los adulto.

A la hora de salida esperaba al representante de Luis para comentarle lo sucedido. Cuando me toca hablar con su representante lo que recibo son excusas. Yo la interrumpí  y le pregunté:

-¿Alguna Navidad  Santa dejó de llevarle regalos a su casa aunque no sea lo que usted haya pedido?

Su respuesta fue la confirmación de mi pregunta, entonces ¿por qué quitarle la magia de lo que significa para un niño la Navidad  y hacerlo dependiente a lo que está pasando en nuestro país?

No seamos parte del problema, seamos parte de la solución. ¡Feliz Navidad!

 

Roczibely Carrasco

roczi.carrasco@gmail.com

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