Ninfa Durán.- Estamos pasando en el país por una economía nada económica. Lo que ayer compramos en 20 bolívares, hoy nos cuesta 28 bolívares o más.

Lo más reprochable, es que al encarar al bodeguero o a la cajera (o) del supermercado, que estoy segura, no sabe qué cara poner, te dice “es que todo ha subido y esos son los nuevos precio”.

Ya uno no puede decir: “mañana me voy a comprar esos zapatos”, porque esperas al día de mañana y cuestan el doble.

Yo me pregunto: “¿es, acaso, la viveza criolla la que ha desatado esta ola de especulación? ¿Será el Gobierno que no pone mano dura? ¿O será la tan cacareada guerra económica?

En fin, al pobre no le queda más remedio que arremangarse los pantalones, secarse las lágrimas y seguir trabajando para conseguir el alimento diario.

Espero que pronto se haga justicia y que Dios y el encargado de esta situación en el país, tengan piedad de nosotros.

ninfaduran4@gmail.com

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