La maldad de acuerdo a la Real Academia Española (RAE) se define como “acción mala e injusta”, y es la respuesta de aquellas personas que provocan el mal a cualquier ser vivo, entendiendo por mal aquella acción negativa que está en contra de las normas morales, sociales, jurídicas y religiosas.

La historia nos ha mostrado que existen personas malas, y probablemente sea porque sus vidas carecen de ilusión y confianza en sí misma. Son personas que necesitan imponerse a los demás para intentar de alcanzar algún tipo de felicidad, pero están vacías por dentro, dominados por un vacío existencial.

Para entender esta última afirmación, aclaremos que entendemos por vacío existencial. Según la RAE, “vacío” se refiere a la “falta de contenido físico o mental”, mientras que “existencial” es un adjetivo asociado a existir, por lo que vacío existencial es la falta o carencia de estar vivo. De allí que el neurólogo y psiquiatra austriaco Viktor Emil Frankl (1905-1997) fue una de las personas que acuñara dicho término, y lo definiera como “la pérdida del sentimiento de que la vida es significativa”.

Por lo que la maldad nace de una persona que no siente nada, carece de culpas sin presentar rencor ni remordimiento, es mi opinión personal. La maldad los vuelve opacos a los demás por lo que se deben imponer en una sociedad que ellos mismos se han excluido, y con sus actos creen “sentirse vivos”, guiados por la intriga, la duda, los celos, el dolor, la envidia, la soberbia, el desprecio, entre otros atributos negativos.

Quizás algunos justifiquen su maldad señalando que siguen órdenes de “alguna persona superior o conocido”, y así intentan esquivar sus actos inmorales e incorrectos. De hecho, recuerden la frase “banalidad del mal”, la cual está atribuida a Hannah Arendt (1906-1975) donde se intentó justificar la conducta de los nazis al señalar que ellos solo cumplían órdenes. Sin embargo, como indiqué antes, ellos fueron tan negativos porque en sus vidas no existían principios, todos ellos los dominaba un vacío existencial.

De modo que comprendamos que la maldad es una manifestación visible del vacío existencial de las personas. No permitas que tu vida se vacíe con las trivialidades del día a día. Comienza a creer en los demás. Ten sueños e ilusiones por un futuro mejor. Vive y cree en el poder del amor. Vive sin miedo a la maldad.

Raúl Isea

raul.isea@gmail.com

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